POEMA
DE AMOR 1
Ese otro que también me habita,
acaso propietario, invasor quizás o exiliado en este
cuerpo ajeno o de ambos,
ese otro a quien temo e ignoro, felino o ángel,
ese otro que está solo siempre que estoy solo, ave
o demonio,
esa sombra de piedra que ha crecido en mi adentro y en mi
afuera,
eco o palabra, esa voz que responde cuando me preguntan algo,
el dueño de mi embrollo, el pesimista
y el melancólico y el inmotivadamente alegre,
ese otro,
también te ama.
Darío
Jaramillo Agudelo
LOVE
STORY
Su
nombre era Margoth, llevaba boina azul
y en su pecho colgaba una cruz.
Canta
Leo Marini con don Américo y sus Caribes
Digamos
que es lindo tener penas de amor
y disfrazar la noche con la llorosa nostalgia del bolero:
sin ti es inútil vivir
como inútil será
el quererte olvidar:
digamos que la violeta entre el libro,
el retrato, acaso una carta donde volcamos toda nuestra falta
de vergüenza
(¿sabe usted lo que es ir desnudo por la calle?)
quieren decir que sin un amor la vida no se llama vida.
Digamos todo esto:
que la soledad, que la nostalgia, que el ayer que vivimos,
son apenas esta noche que no te veo mirándome a los
ojos.
Digamos de la guitarra que lo dice todo:
la penumbra, el beso tímido,
el insomnio deshojando margaritas,
la pobre y estúpida pena de amor, digamos,
en fin, digamos
que todo esto es apenas la certeza
de que alguna vez fuimos felices.
DARIO
JARAMILLO AGUDELO
OTRA
ARTE POETICA UNA: LA PALABRA
Estamos
de acuerdo;
por una vez concedamos que ustedes, los poetas,
tienen la razón; que tienen
toda la razón: sí, las palabras
se gastan, las palabras
envenenan todo lo que tocan.
Digamos que acertaron, que dieron
en el blanco, que cogieron
la cosa por donde era;
digamos que hay palabras metálicas
que si caen desde cierta altura
pueden matar a una persona
y que hay palabras en forma de ceniza
que explotan como pólvora,
y que hay otras palabras que son flores
que se marchitan en un día
-como las de este verso de doble faz,
útil para floreros y promesas-
y que hay otras que se huelen y se tocan y se miran
y palabras detergente
y palabras perfume y que también está la palabra
silencio. Digamos, en fin, que hay palabras
como la palabra caravana o la palabra
sombra, sin mencionar la conocida
rosa. Pero ya estamos llegando
al límite. Las palabras, son palabras, poetas,
y yo no puedo hacer nada por ustedes.
DARIO
JARAMILLO AGUDELO
POEMA
DE AMOR 2
Podría
perfectamente suprimirte de mi vida,
no contestar tus llamadas, no abrirte la puerta de la casa,
no pensarte, no desearte,
no buscarte en ningún lugar común y no volver
a verte,
circular por calles por donde sé que no pasas,
eliminar de mi memoria cada instante que hemos compartido,
cada recuerdo de tu recuerdo,
olvidar tu cara hasta ser capaz de no reconocerte,
responder con evasivas cuando me pregunten por ti
y hacer como si no hubiertas existido nunca.
Pero te amo.
DARIO
JARAMILLO AGUDELO
PROPOSITO
No
menciones el amor: bien sabes que sería profanarlo.
Déjalo ser en silencio, para que sientas la música
de los dedos que rozan una piel amada.
Pero cállalo. Dedica tu babosa palabra a la pena;
exhibe sin pudor la dureza de tu corazón y así
confirmarás que esa llaga ya no duele;
ah, tu corazón, esa zona manida de ti, sabia, anestesiada,
infeliz.
No, no menciones el amor; déjalo crecer en silencio,
aliméntalo con silencio, compártelo sin decirlo
y solamente tartajea tu palabra para secretar tu viscoso veneno,
la amarga poción de tu cautela.
DARIO
JARAMILLO AGUDELO