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JAS 4 AñosPW

27 de noviembre. José Asunción Silva nace en Bogotá, en una familia acomodada.
Sus padres son Ricardo Silva Frade y Vicenta Gómez Diago. Su padre es miembro de  El Mosaico grupo de escritores costumbristas.

El 6 de enero es bautizado con el nombre de José Asunción Salustiano Facundo.

Ricardo Carrasquilla Liceo de la InfanciaIngresa al Liceo de la Infancia que dirige Ricardo Carrasquilla.

Nace el 2 de abril su hermana Elvira, fue la hermana favorita del poeta y su confidente.

JAS y familia AIngresa al Colegio de San José que dirige Luis María Cuervo.

Silva bajo peso PWEl 8 de diciembre: escribe, al parecer, su primer poema Primera comunión.
Una segunda versión tiene fecha 8 de diciembre de 1881.

Asiste al colegio Liceo de la Infancia, de Tomás Escobar (1876-1878).
Entre sus condiscípulos está J.M. Rivas Groot.

Medalla SilvaSilva se distinguió como estudiante pero no hacía amigos fácilmente. En el colegio lo apodaron “el niño bonito”. Luego lo llamarían “José Presunción”. Obtiene la medalla en plata al mérito, la cual se conserva en la Casa de Poesía Silva, gracias a una donación de Eduardo Nieto Calderón.

Nace su hermana Julia.

 
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Silva TarjetasDeja sus estudios y comienza a trabajar en el almacén de su padre, que desde entonces se llama R. Silva e Hijo.

Hace un dibujo agrupando en forma de ramillete tarjetas con los nombres de su familia más cercana.

En su papelería personal estampa el monograma con sus iniciales.

Silva JovenComienza su primera colección de versos que titulará Intimidades.
Escribe el poema Las ondinas (agosto).

Sigue escribiendo composiciones que luego recogerá en Intimidades.
Entre ellas una a Adriana, el primer amor de Silva, cuya identidad se desconoce, y traduce poemas de Víctor Hugo.
Con motivo del fallecimiento de un amigo compone el poema “En la muerte de mi amigo Luis A. Vergara R.” en Papel Periódico Ilustrado (I, núm. 31, dic. 16) publica Las golondrinas, traducción de Béranger. Un poema de ese año, Crepúsculo, fue inspirado, según Franco Meregalli, en el cuadro Ángelus, de Millet.

Compone numerosos poemas que formarán parte de Intimidades.
Predomina la influencia de Bécquer y la de Víctor Hugo.
De este último traduce varias composiciones.
También vierte al español versos de R. Salustri La góndola negra,Guérin La roca, Th. Gautier Humo.
Algunas poesías de esta época son inspiradas por Adriana: Adriana, La musa eterna (al poeta A. de W.), que más tarde se conocerá con el título A Diego Fallón; Fragmento de una carta, etc.
Escribe el poema Las crisálidas, dedicado a su hermana Elvira.
Publica Imitación, de Maurice Guérin, en Papel Periódico Ilustrado, III, núm. 50, agosto, 1883, que más tarde titularía La roca.
Escribe las primeras versiones de Infancia, Luz de luna, La ventana.

Realiza varias composiciones de la serie Notas perdidas. La Nota perdida VI se publica en El Liberal, (núm. 2, abril 29). Su poema La crisálida se incluye en J.M. Marroquín y R. Carrasquilla, Ofrendas al ingenio: al bazar de los pobres en 1884.
Más tarde este poema se intitulará Las crisálidas. Escribe otros poemas para Intimidades, colección que termina ese año. Don Ricardo Silva lo asocia a su casa comercial para lo cual obtiene la habilitación de su edad, pues el poeta sólo tenía 19 años. A fines de octubre viaja a París,
cumpliéndose así su gran anhelo. Va invitado por su tío abuelo, Antonio María Fortoul, que muere antes de que Silva llegue.

 
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J A Silva PW

 

En París frecuenta la casa de los hermanos Cuervo, Rufino José y Ángel, a quienes lleva carta de recomendación de Rafael Pombo.

Entre sus amigos de entonces están Juan Evangelista Manrique, que había sido su condiscípulo en Bogotá, y Antonio José Restrepo. Silva lee copiosamente, vive con intensidad la vida sofisticada de París y viaja a Londres y a Suiza.

En Brienz escribe A un pesimista y en Bogotá publican su traducción Realidad, de Víctor Hugo (Papel Periódico Ilustrado, IV, julio 24) que muere ese año en París. El viaje a Europa es decisivo en la vida de Silva y marca un cambio en su poesía.

Regresa a Bogotá transformado en un dandy parisino. Don Ricardo viaja a Europa y lo deja encargado del negocio. Publica el poema que había escrito en Brienz, A un pesimista, en La Siesta (núm. 2, abril 20), periódico de su amigo Antonio José Restrepo. Le dedica a éste un soneto, sin título,
que comienza “Por qué de los cálidos besos”. Aparece la antología La lira nueva, de Rivas Groot, que algunos consideran el inicio del modernismo en el país. Se incluyen allí 8 composiciones de Silva. A raíz de una polémica sobre Rafael Pombo escribe un poema en su defensa, Futuro (El Telegrama, núm. 131, noviembre).
Conoce a fines del año a Baldomero Sanín Cano que se convertiría en su amigo. Se acentúa por entonces el conflicto del poeta con el ambiente bogotano.

De sobremesa PWPublica Taller moderno en un Homenaje de amistad a Alberto Urdaneta (en su cumpleaños, mayo 29), Bogotá, Imp. de “La Luz”, tomo en el que colaboran algunos de los mejores escritores de la capital.

Junio: muere don Ricardo Silva dejando el negocio en bancarrota. El poeta se enfrenta a la crisis económica.

Comienza la redacción de su novela De sobremesa. Para algunos personajes masculinos se inspira en los hermanos Urdaneta.


Compone Serenata dedicada a Isabel Argáez. Publica Crítica ligera (El Telegrama del Domingo, núm. 39, agosto) que revela las lecturas y preferencias de Silva en esa época. Hacia 1888-1889 en compañía de J. M. Rivas Groot y otros literatos escriben un álbum con imitaciones de escritores conocidos.
Silva “fraguó” versos de Núñez, Pombo, Isaacs y Marroquín. El Nocturno I (A veces cuando en alta noche) aparece publicado en ese año.

jose asuncion silva14-1AA

Obsequia Intimidades a Paquita Martín amiga de su hermana Elvira. Participa en representación dramática con J. M. Rivas Groot y otros jóvenes. En esa época se reunían en su casa un grupo de amigos en animadas veladas literarias. Escribe el prólogo al poema Bienaventurados los que lloran, de Federico Rivas Frade, y el poema Ronda (22 de diciembre), conocido también con el título de Nocturno II (Poeta di paso).

Escribe La protesta de la musa a raíz de la violenta controversia que surge con la publicación de la obra satírica de Francisco de Paula Carrasquilla, Retratos instantáneos.

El texto de Silva, escrito en diciembre, se publicó en Revista Literaria (II, enero 15, 1891).

Muere su hermana Elvira (enero) y se agudiza la situación económica de Silva.

Varios amigos dedican poemas a la memoria de Elvira.

Comienza lo que sería El libro de versos y en diciembre el copiador de correspondencia,terminado en noviembre de 1893, por el que se conoce su apremiante situación económica durante esos años.

jose asuncion silva10-1Escribe Una noche, el famoso Nocturno III.

Publica Los maderos de San Juan en Revista Literaria (año III, IV, noviembre).

Con una carta a la señora Rosa Ponce de Portocarrero le envía sus prosas Al carbón y Pastel que se publican en la Revista Gris (I, entrega 2, noviembre).

Estrecha lazos de amistad con el general Rafael Uribe Uribe.

Traduce Las voces silenciosas, de Lord Tennyson, texto que se publica en El Heraldo (II, junio) y cuentos de Anatole France y Paul Margueritte.

Escribe páginas de biografía y crítica: El conde León Tolstoi, una noticia biográfica y literaria acerca de Anatole France, y un breve juicio sobre Pierre Loti.

Algunos de estos textos los publicó Jorge Roa en la Biblioteca Popular.

Siguen sus dificultades económicas.

jose asuncion silva13-1PWEl 1 de enero está en Fusagasugá descansando con la familia. Allí les toman una fotografía que se reprodujo en El Tiempo (Bogotá), nov. 28, 1965.

Escribe Sinfonía color de fresa con leche criticando a los rubendaríacos.
Firma con el seudónimo Benjamín Bibelot Ramírez (El Heraldo, núm. 380, abril 10, con fecha 6 de marzo).

Es nombrado por Miguel Antonio Caro secretario de la Legación colombiana en Caracas.
Sale de Bogotá el 11 de agosto y en la ruta se detiene en Cartagena donde se entrevista varias veces con el presidente Núñez.

Se publica el Nocturno III ‘Una noche…’ , en Lectura para todos (Cartagena, año II, núm. 7, agosto).

En Caracas lee y escribe sin descanso, adelanta la novela De sobremesa, El libro de versos, colecciones de cuentos y otras páginas.

Su correspondencia de entonces es abundante. Se relaciona con los redactores de El Cojo Ilustrado y Cosmópolis.

El 18 de septiembre muere Rafael Núñez y Silva escribe un artículo de homenaje en El Cojo Ilustrado.

1895Regresa a Colombia con una licencia (enero).

Al naufragar el vapor Amérique pierde sus manuscritos.

En abril escribe Paisaje tropical (publicado en Repertorio Colombiano, XVII, núm. 5, marzo) y Sus dos mesas (El Telegrama, IX, núm. 2522).

Publica también el poema Crepúsculo (El Heraldo, IV, 315-316).

El 5 de julio recita Al pie de la estatua en la recepción que ese día ofreció en Bogotá el Ministro de Venezuela. Se relaciona con Tomás Carrasquilla.

Adelanta gestiones para establecer una fábrica de baldosines, empresa en la que fincaba sus esperanzas para mejorar la situación económica.

 
1896

1896Fracasa el negocio de baldosines y los acreedores lo persiguen. Trabaja febrilmente en la reconstrucción de la novela De sobremesa. El doctor Juan Evangelista Manrique le dibuja en el pecho el sitio exacto del corazón (mayo 23). El 24 de mayo es hallado muerto en su habitación. De su obra, había dejado en versión manuscrita El libro de versos, no así sus Gotas amargas, que fue reconstruido con la memoria de sus amigos.

¿Cuáles fueron las razones que tuvo Silva para suicidarse? Cincuenta años después de su muerte, la última persona que vio a Silva con vida, su amigo Hernando Villa, escribió sus recuerdos de esa noche:

“(…) Semanas después me invitó a tomar el té en su casa para leerme la novela, en la pieza en que murió, pocas horas después. Interrumpimos la lectura cuando nos llamaron a tomar el té, y nos sentamos a la mesa, Tomás Rueda Vargas, la madre y dos hermanas; María de Jesús Arias, Domingo Esguerra, Oliverio Ramírez, Rafael Roldán, la madre de José, y Julia, hermana de éste; el Barón de Labarre y yo. Al ir a sentarse José, vi que contó con los ojos y se retiró a tomar el té sobre las rodillas, porque éramos 13. La madre de Tomás, que vio la actitud de José, dijo a Tomás, que éste que era el más joven, debía tomar el té en una mesa aparte, para que José se sentara con nosotros y éste acercó su asiento a mi lado.

Volvimos a continuar la lectura, que terminó cerca de la una de la mañana, y José, con un candelabro de plata, en que había dos espermas, salió conmigo hasta la puerta y al despedirme le dije: “Te espero mañana a comer en casa”; a lo cual repuso: “esas comidas allí son complicadísimas y por estar delicado de salud no puedo aceptarte, pero sí voy por la noche a tomar el té”. Le repuse: “¡Déjate de esa vida, vive como vivimos todos, sin tantos refinamientos, pues si sigues así, acabas por darte un balazo!” “Suicidado yo, ¡qué bonito!”, me dijo riéndose de mí.

Al otro día, a las 6 a.m., recibí recado de la casa de Silva, de que éste había muerto. Como vivía yo, 3 cuadras abajo de la de Silva, junto a la de El Tiempo, en pocos minutos atendí la llamada y fui el primer extraño que llegó a llorar con el alma, la infausta muerte. El balazo (…) se lo dio en el corazón, con un revólver viejo, que era de su padre, de fuego lateral y que poco antes lo arregló un armero para defensa del guardia de la fábrica”.

 

Nocturno I

A veces cuando en alta noche

 

A veces, cuando en alta noche tranquila,

Sobre las teclas vuela tu mano blanca,

Como una mariposa sobre una lila

Y al teclado sonoro notas arranca,

Cruzando del espacio la negra sombra

Filtran por la ventana rayos de luna,

Que trazan luces largas sobre la alfombra,

Y en alas de las notas a otros lugares,

Vuelan mis pensamientos, cruzan los mares,

Y en gótico castillo donde en las piedras

Musgosas por los siglos, crecen las yedras,

Puestos de codos ambos en tu ventana

Miramos en las sombras morir el día

Y subir de los valles la noche umbría

Y soy tu paje rubio, mi castellana,

Y cuando en los espacios la noche cierra,

El fuego de tu estancia los muebles dora,

Y los dos nos miramos y sonreímos

Mientras que el viento afuera suspira y llora!

.....................................................................................

¡Cómo tendéis las alas, ensueños vanos,

Cuando sobre las teclas vuelan tus manos!

Nocturno II

Poeta, di paso

 

Poeta!, di paso

Los furtivos besos!...

 

¡La sombra! Los recuerdos! La luna no vertía

Allí ni un solo rayo... Temblabas y eras mía.

Temblabas y eras mía bajo el follaje espeso,

Una errante luciérnaga alumbró nuestro beso,

El contacto furtivo de tus labios de seda...

La selva negra y mística fue la alcoba sombría...

En aquel sitio el musgo tiene olor de reseda...

Filtró luz por las ramas cual si llegara el día,

Entre las nieblas pálidas la luna aparecía...

 

Poeta, di paso

Los íntimos besos!

 

¡Ah, de las noches dulces me acuerdo todavía!

En señorial alcoba, do la tapicería

Amortiguaba el ruido con sus hilos espesos

Desnuda tú en mis brazos fueron míos tus besos;

Tu cuerpo de veinte años entre la roja seda,

Tus cabellos dorados y tu melancolía

Tus frescuras de virgen y tu olor de reseda...

Apenas alumbraba la lámpara sombría

Los desteñidos hilos de la tapicería.

 

Poeta, di paso

El último beso!

 

¡Ah, de la noche trágica me acuerdo todavía!

El ataúd heráldico en el salón yacía,

Mi oído fatigado por vigilias y excesos,

Sintió como a distancia los monótonos rezos!

Tú mustia yerta y pálida entre la negra seda,

La llama de los cirios temblaba y se movía,

Perfumaba la atmósfera un olor de reseda,

Un crucifijo pálido los brazos extendía

Y estaba helada y cárdena tu boca fue mía!

Nocturno III

Una noche

 Una noche

Una noche toda llena de perfumes, de murmullos y de músicas de alas,

Una noche

En que ardían en la sombra nupcial y húmeda las luciérnagas fantásticas,

A mi lado lentamente, contra mí ceñida toda,

Muda y pálida,

Como si un presentimiento de amarguras infinitas,

Hasta el más secreto fondo de las fibras te agitara,

Por la senda florecida que atraviesa la llanura

Caminabas,

Y la luna llena

Por los cielos azulosos, infinitos y profundos esparcía su luz blanca,

Y tu sombra

Fina y lánguida,

Y mi sombra

Por los rayos de la luna proyectadas,

Sobre las arenas tristes

De la senda se juntaban,

Y eran una,

Y eran una,

Y eran una sola sombra larga

Y eran una sola sombra larga

Y eran una sola sombra larga...

Esta noche

Solo; el alma

Llena de las infinitas amarguras y agonías de tu muerte,

Separado de ti misma por el tiempo, por la tumba y la distancia,

Por el infinito negro

Donde nuestra voz no alcanza,

Solo y mudo

Por la senda caminaba...

Y se oían los ladridos de los perros a la luna,

A la luna pálida,

Y el chillido

De las ranas...

Sentí frío; era el frío que tenían en la alcoba

Tus mejillas y tus sienes y tus manos adoradas,

Entre las blancuras níveas

De las mortuorias sábanas,

Era el frío del sepulcro, era el hielo de la muerte,

Era el frío de la nada,

Y mi sombra,

Por los rayos de la luna proyectada,

Iba sola,

Iba sola,

¡Iba sola por la estepa solitaria!

Y tu sombra esbelta y ágil

Fina y lánguida,

Como en esa noche tibia de la muerta primavera,

Como en esa noche llena de murmullos de perfumes y de músicas de alas,

Se acercó y marchó con ella

Se acercó y marchó con ella...

Se acercó y marchó con ella... ¡Oh las sombras enlazadas!

¡Oh las sombras que se buscan y se juntan en las noches de negruras y de

/ lágrimas!...

 

 

Sus padres

Vicenta GomezRicardo SilvaVicenta Gómez y Ricardo Silva contrajeron matrimonio en enero de 1865.

En noviembre de ese mismo año nació su primer hijo, José Asunción. Al describir su personalidad, el biógrafo Héctor Orjuela juzga a la madre de Silva como una mujer 'meticulosa, enérgica y exigente', en tanto que al padre lo considera 'hombre soñador, idealista y de un carácter apacible'.

Vicenta Gómez descendía de una prestigiosa familia antioqueña y aportó al matrimonio sus apellidos y una buena dote, herencia de su padre. Ricardo Silva, por su parte, descendía de José Asunción Silva Fortoul,hombre acaudalado de ascendencia santandereana y quien habría de morir asesinado en la hacienda de Hatogrande, muy cerca de Bogotá, un año antes de la boda de su hijo. Fue en esa misma hacienda donde, en 1860, se suicidó un primo de Ricardo, Guillermo Silva.

El mosaico

Ricardo Silva - Art CostumbresEl mosaico es el nombre de una tertulia o asociación de escritores fundada por Eugenio Díaz y José María Vergara y Vergara en el año de 1858. Unía a estos escritores el propósito de crear una literatura nacional que describiera en cuadros de costumbres la naturaleza y la vida nacionales. Sus trabajos literarios aparecieron en muy diversas publicaciones, pero especialmente en el periódico que llevaba el mismo nombre de la asociación y que apareció entre el 24 de diciembre de 1858 y el 17 de diciembre de 1872.

Ricardo Silva sirvió como agente exclusivo de El Mosaico en Bogotá y en él publicó varios cuadros de costumbres. Su pieza más importante, sin embargo, El niño Agapito, apareció en el periódico El Bien Público el 29 de julio de 1870. Su hijo José Asunción también llegó a escribir una pieza en forma de cuadro de costumbre El paraguas del padre León, publicada cuando ya Silva había muerto, en Lectura Amena (15 de diciembre de 1904).

Al Mosaico pertenecían Manuel Ancízar, José Manuel Groot, Medardo Rivas, José Manuel Marroquín, José María Samper, Rafael Eliseo Santander, José María Vergara y Vergara, Ricardo Silva y Eugenio Díaz Castro entre otros.

Elvira

familia3Elvira Silva, la otra hermana de José Asunción, nació el 2 de abril de 1870 y murió el 6 de enero de 1892, víctima de una neumonía. Considerada por muchos como una de las muchachas más hermosas de la ciudad, la muerte de Elvira causó una consternación general.

 A pesar de su precaria condición económica, Silva no escatimó en gastos para las honras fúnebres de su hermana y se entregó a un dolor sin sosiego.

 Fue ese dolor y la manera en que lo expresó lo que contribuyó después a cimentar la leyenda de que entre él y Elvira existía una relación incestuosa. Algunos lectores, incluso, vieron indicios de ello en el poema Una noche también conocido como Nocturno III.

 En los días siguientes a la muerte de Elvira, los periódicos publicaron más de cien artículos en su honor.

 

Elvira Silva, la otra hermana de José Asunción, nació el 2 de abril de 1870 y murió el 6 de enero de 1892, víctima de una neumonía. Considerada por muchos como una de las muchachas más hermosas de la ciudad, la muerte de Elvira causó una consternación general.

Muerte Elvira PW

A pesar de su precaria condición económica, Silva no escatimó en gastos para las honras fúnebres de su hermana y se entregó a un dolor sin sosiego.

Fue ese dolor y la manera en que lo expresó lo que contribuyó después a cimentar la leyenda de que entre él y Elvira existía una relación incestuosa. Algunos lectores, incluso, vieron indicios de ello en el poema Una noche también conocido como Nocturno III.

En los días siguientes a la muerte de Elvira, los periódicos publicaron más de cien artículos en su honor.

   

Fotografías: Elvira Silva a los 20 años de edad.  Tarjeta que introdujo José Asunción Silva en el ataúd de su hermana. (Biblioteca Luis Ángel Arango. Bóveda de seguridad)

Julia

Julia PW

La hermana menor de José Asunción Silva nació el 17 de julio de 1877 y sobrevivió a su hermano por más de cuarenta años.

A lo largo de su vida, pues, fue un testigo excepcional de la varia opinión que inspiró su hermano, desde el rechazo y la indignación que produjo su suicidio hasta su consagración como poeta nacional homenajeado en cada aniversario de su muerte.

Al fondo de esta fotografía se puede observar el hermoso pedestal que sostenía el busto de Silva, ambos realizados por el escultor Ramón Barba. El busto se encuentra hoy en la hacienda Yerbabuena del Instituto Caro y Cuervo, el pedestal está desaparecido.

R. Silva e Hijo

R Silva e Hijo PWEn 1881 José Asunción Silva dejó los estudios y comenzó a trabajar en el almacén de artículos importados de su padre. Allí se desempeñaba como dependiente aunque también diseñaba los avisos publicitarios y los reclames.

 Al caer enfermo Ricardo Silva aquejado por una grave dolencia intestinal, José Asunción tomó las riendas del almacén. Dos años más tarde, en 1883, Ricardo Silva le otorgó la emancipación a su hijo y con ella el poder para tomar decisiones en calidad de socio.

 Los viajes que padre e hijo hicieron a París en los años siguientes tenían una clara razón comercial que al final se tornaría desesperada, cuando la instauración de la moneda de curso forzoso los llevaría a la quiebra.

 En el almacén se vendían brandy de calidad, papel de colgadura y mercancía francesa, ropa y quincallería inglesas, perfumes, joyas y telas de todo tipo. Los Silva eran además representantes exclusivos de los pianos Apollo.

El Monograma

Monograma 1

La Casa de Poesía Silva adoptó como su logotipo institucional el monograma con las iniciales de José Asunción Silva, diseñado por el propio poeta.

Este símbolo era estampado en color oro en su papelería personal, tal como puede verse en la foto ampliada del manuscrito del Nocturno, que está colgada en una de las paredes de la sala que presta el servicio de auditorio.

Paris

En 1883, a causa de la precaria salud de su padre, José Asunción Silva fue habilitado como mayor de edad para realizar actividades comerciales. Al año siguiente se formó la sociedad Ricardo Silva & Hijo dedicada al negocio que don Ricardo conocía mejor, el de la venta de artículos importados. Con el propósito de establecer relaciones comerciales con casas productoras en Francia, Ricardo viajó a París en ese mismo año de 1884 donde restableció, además, la relación que lo unía a su tío Antonio María Silva Fortoul, radicado en París desde hacía ya más de quince años.

 De acuerdo con el biógrafo Enrique Santos Molano, "Antonio María le manifestó a Ricardo su deseo de conocer a José Asunción y de costearle un viaje y unos años de residencia en Europa" (El corazón del poeta, página 463). El viaje, pues, tuvo este motivo familiar, pero también, sin duda, un motivo comercial. A los días de la partida de su hijo, Ricardo Silva publicó un aviso en el periódico La Reforma que decía:

 La circunstancia de tener permanente un socio en Europa, conocedor del gusto de Bogotá, les permite [a Ricardo Silva e Hijo] atender debidamente la compra i el despacho de cualquier pedido que se les haga de artículos de Francia, Inglaterra i Alemania, sea para los particulares, para el Gobierno de la Nación, o para los Establecimientos públicos de la ciudad. (Citado por Santos Molano, página 465)

Baldomero Sanín Cano

Considerado por muchos como el principal crítico literario de Colombia, Baldomero Sanín Cano conoció a Silva hacia 1886, cuando Silva acababa de volver de París y Sanín Cano empezaba su vida bogotana como administrador del tranvía de mulas después de haberse desempeñado como maestro de escuela en Antioquia, su tierra natal.

Su amistad intelectual fue fructífera para ambos escritores. A Sanín Cano debió Silva su conocimiento de Nietzsche, y fue por Silva que Sanín Cano llegó a conocer mucho de la literatura francesa de la época. A la muerte de su amigo, Sanín Cano se convirtió en uno de los más importantes promotores de la nueva literatura. Entre los jóvenes escritores con quienes después se relacionó, el más importante fue Guillermo Valencia, poeta de espíritu parnasiano que escribiría un poema dedicado a Silva, Leyendo a Silva.

Fotografía: Baldomero Sanín Cano. Biblioteca Luis Ángel Arango. Galería de notabilidades colombianas.

Silva en Caracas

El 5 de mayo de 1894 Miguel Antonio Caro, el presidente encargado, expidió un decreto en el que nombraba a José Asunción Silva como secretario de la legación de Colombia en Venezuela. El 12 de mayo Silva recibió una orden con la que le pagaban sus viáticos y su sueldo adelantado por seis meses. El 12 de agosto emprendió por fin el viaje hacia Caracas.

Silva llega a Caracas el 11 de septiembre de 1894 y se aloja en el Hotel Saint Amand, uno de los mejores de la ciudad. Casi de inmediato establece un estilo de vida propio del dandy de gran mundo: reuniones del cuerpo diplomático, asistencia al teatro, lecturas desaforadas y tertulias con los jóvenes promotores de las revistas modernistas Cosmópolis y El Cojo Ilustrado. A Caracas debe Silva una de las épocas más felices de su vida y también el poema que escribiría en honor a Simón Bolívar, Al pie de la estatua, el último poema que escribió.

El naufragio

En el puerto de La Guaira, el 21 de enero de 1895, Silva se embarcó en el vapor Amérique que partía con destino a Cartagena. En su equipaje, que se perdió en el mar, llevaba manuscritos de cuentos y poemas, y quizás también una novela. De aquel naufragio queda una crónica, vagas alusiones en De sobremesa a la obra perdida y la hipótesis de que el naufragio lo condujo al suicidio. Sólo hasta el 12 de mayo de 1895 Silva estaría de regreso en Bogotá.

Ver Documento "La historia de la Ultima morada de Silva" Completo. A. Guerrero.