Paris

En 1883, a causa de la precaria salud de su padre, José Asunción Silva fue habilitado como mayor de edad para realizar actividades comerciales. Al año siguiente se formó la sociedad Ricardo Silva & Hijo dedicada al negocio que don Ricardo conocía mejor, el de la venta de artículos importados. Con el propósito de establecer relaciones comerciales con casas productoras en Francia, Ricardo viajó a París en ese mismo año de 1884 donde restableció, además, la relación que lo unía a su tío Antonio María Silva Fortoul, radicado en París desde hacía ya más de quince años.

 De acuerdo con el biógrafo Enrique Santos Molano, “Antonio María le manifestó a Ricardo su deseo de conocer a José Asunción y de costearle un viaje y unos años de residencia en Europa” (El corazón del poeta, página 463). El viaje, pues, tuvo este motivo familiar, pero también, sin duda, un motivo comercial. A los días de la partida de su hijo, Ricardo Silva publicó un aviso en el periódico La Reforma que decía:

 La circunstancia de tener permanente un socio en Europa, conocedor del gusto de Bogotá, les permite [a Ricardo Silva e Hijo] atender debidamente la compra i el despacho de cualquier pedido que se les haga de artículos de Francia, Inglaterra i Alemania, sea para los particulares, para el Gobierno de la Nación, o para los Establecimientos públicos de la ciudad. (Citado por Santos Molano, página 465)