Rafael Núñez

   Rafael Nuñez

 

Cartagena de Indias, 28 de septiembre de 1825 – Cartagena de Indias, 18 de septiembre de 1894

LA YEDRA Y EL OLMO

Al señor Coronel Alberto Urdaneta

 

La yedra le dijo al olmo:

¡Fuera de mi dicha colmo

Poderme apoyar en ti!

El olmo al punto le contesta:

-En mí tu beldad recuesta

Y adorna mi tronco así.

 

Después corrieron los años

Con los bienes y los daños

Que siembra el tiempo al pasar:

Mas nada turba ese enlace,

Y ni aún el hacha deshace

Lo que amor logró estrechar.

 

 

LOS TRES

 

Estaban tres ya dentro del recinto;

Ella y él y el levita de aquel templo;

Cada cual sin saber toda su historia,

Ligado al otro por algún recuerdo…

No se hablaron…más si se hablaron mucho

Con esa voz que escucha sólo el Cielo:

El levita rogando a Dios por ella,

Ella en la imitación muda leyendo,

Él de un Jesús sintiendo en la aureola

Cuánto en el sacrificio el hombre es bello!

 

NIRVANA

 

“¡Oh! Déjame tranquilo, medio dormida el alma…

De cuanto existe ahora, de cuanto luego habrá

Mirar los desvaríos en imposible calma,

Mi dicha en adelante, mi porvenir será.”

 

Así dice el budista. Antítesis punzantes

Ofrécenos la vida: la sierpe en el Edén,

Ponzoña  de los celos en júbilo de amantes;

Proyecta la luz sombras, proyecta envidia el bien.

 

En esa intensa calma que nos promete Buda,

Y en que tras larga fiebre debemos tener paz,

Tal vez ya no se alcancen motivos de la duda,

Ni celos, ni serpientes…lo bueno nada más.

 

De agitación sin treguas la humanidad cansada,

Acepta de Nirvana la estúpida quietud;

Mas yo ¡Oh Jesús! Prefiero crucifixión a nada,

Tormentas que fecundan a estéril beatitud.

 

SONETO

 

Desbarata la ciencia el azul cielo,

Y ya sin traba a lo Remoto asciende,

Y allí perdida en temerario vuelo

Faro de fe para salvarse enciende.

 

Baja, y enseña a moderar anhelo

Que a designios de Dios insano ofende,

Y el alma opresa en pequeñez del suelo

Hacia Eterna Verdad tránsito emprende.

 

De esa ascensión es ala misteriosa

-Aun antes de la pira funeraria-

De abnegación la fuerza milagrosa,

 

Del éxtasis de amor la sed primaria,

El arpa de David de paz ansiosa

Y de Jacob la escala que es plegaria.